El Regreso a Quijos: Donde los Potreros Vuelven a Ser Bosque
- 7 mar
- 2 min de lectura
Actualizado: 2 jul
Sábado 07 de marzo del 2026
No plantamos árboles al azar; construimos bosques. Por tercera vez, los pasos de los voluntarios marcaron la tierra de la Finca Los Nogales, en Napo.
Lo que antes era un potrero ganadero hoy respira. El bosque nativo ya es visible, reclamando su espacio y transformando el suelo erosionado en un corredor de biodiversidad viva.
600 Nuevas Vidas y una Alianza Estratégica
La recuperación de este ecosistema exige fuerza conjunta. Bajo el programa "Health Cities" de BUPA y en alianza con el Grupo Birdwatchers de Quijos, la tierra recibió 600 árboles y arbustos nativos.
Especies como guabilla, pototones, cedro y palmas echaron raíces, devolviendo la estructura original a la Amazonía alta y asegurando refugio para la fauna local.
Tecnología para Garantizar el Futuro
Sembrar es solo el inicio. Para asegurar la supervivencia del bosque, Sandra y Timo, de Birdwatchers, implementaron un sistema de monitoreo pionero.
Cada planta recibió un código de barras amarillo, registrado mediante GPS en una aplicación propia.
Esta precisión tecnológica marca un hito de innovación y control que la fundación adoptará definitivamente en sus futuras intervenciones.
Ponchos, Lluvia y Voluntad Intacta
El clima de Quijos no dio tregua. Voluntarios de todas las edades trabajaron bajo una lluvia constante, cubiertos por ponchos y hundiendo las manos en la tierra.
El esfuerzo se sostuvo gracias al cálido refrigerio de Lucita y culminó con el almuerzo preparado por la familia de Luis Salagaje.
Este bosque existe gracias al respaldo de BUPA, al Grupo Birdwatchers, a la hospitalidad de Finca Los Nogales, a la visión de Sandra y Timo, y a la inquebrantable voluntad del equipo de la fundación.
UN ÁRBOL MÁS HACE UNA DIFERENCIA








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